"Soy la mujer que piensa :algún día mis ojos encenderán luciérnagas"

Errata

Me desperté extraña. Rodeada de sombras que nadie lograba ver, comencé a decirle a Juan, de forma lenta y con mucha dificultad para hablar: -veo…

Juan, con ese humor irónico y negro característico, sin permitirme terminar la frase, preguntó nervioso: - ¿gente muerta?

Abrí los ojos y comencé a recordar los ecos del auto destrozándose contra un muro, mientras comenzaba a comprender que estaba despertando en la sala de cuidados intensivos del hospital.

Por la ventana se reflejaba la luz calida del mediodía. Vi a los pies de mi cama una desagradable mujer vestida de negro murmurando letanías y a mi derecha Juan comenzaba a despedirse, feliz de mi despertar. Volví a mirarlo a sus ojos, sonreí por su pregunta taquillera y cinematográfica y ese mínimo movimiento causo un dolor intenso de ausencia en mi pecho.

Recuerdo que cerré los ojos, para regresar a ese teatro donde una orquesta tocaba sobre un gran escenario distinguido, el mismo teatro que había conocido con mamá : ella estaba ahí. No solo veía aquella orquesta maravillosa sino que percibía cada sonido que desplegaba, una melodía sin nombre... Al abrir los ojos seguía en la sala, la misma gente, las mismas sombras y Juan partiendo. De la forma en que el tubo que atravesaba mi garganta me lo permitió comenté algo que nadie entendió y me dormí.

Dos meses después, ya en casa y en recuperación de aquel fatal accidente, mi hermana hizo el relato de la inhumación de Juan el mismo mediodía del mismo día que desperté del coma.



Cuéntame la historia y nuestros recuerdos. -
Cuéntamela, y si no existe inventa.-
He perdido la memoria descrita en palabras.
Tú imagen muda circula y no la comprendo
Los sonidos de una melodía giran como el sol
pero solo hay luz de luna y tras de ti
un puente de río ancho.

Pensamiento unilateral


Aquí lo efímero, allí lo eterno.
Aquí la débil y menuda emulación, allí la indestructible energía creadora.
Aquí el amanecer de las tinieblas, allí la gracia eterna

El árbol del lago


¿Nos olvidamos de dibujar en el árbol del lago nuestras pasiones?

¿Nos olvidamos de juntar tú nombre y el mío y dejar de lado la turbación que causan las tradiciones?.

¿O acaso se están ahogando con los tonos de está nueva primavera el árbol y los recuerdos?.-


En la tierra de nadie

agresión se defiende de su hambre

descontrol de su desesperación.

En la tierra de todos

la esperanza murió.-

Abrazos cálidos

"abrazo", 2010
Carolina Lee
(b. 1987, Argentina)

En días de lluvia todo es probable. Moverse al ritmo de las gotas, tararear los sonidos del tejado, garabatear bitácoras con lapices de colores, marcar compases.
Como todo lo bueno de la vida, los días de lluvia en que todo es factible comienzan suave, se imponen valientes e insospechadamente se despiden instalando en la memoria la apacible melancolía que dan los abrazos cálidos.


Banco de piedra

En estos tiempos locos
se reúnen
tú deseo y mi espalda,
tus pasos y mi carrusel,
tú espacio exterior,
mi sonido interior
y esperan.

Yo giro
me siento en el banco de piedra
junto al mar,
inspiro recuerdos
afectos, ideas, designios.
Tú, inquebrantable,
sigues ausente
vagando por la ciudad.


Contorno

Bendito el próximo atardecer en que se anuncie la luna llena. Bendito por que es probable que perfile en la pared el contorno de tú sombra con mi mano izquierda.-

Bendita la noche y el cuarto cuando queden habitados de tú presencia porque cuando el sol de la mañana borre tú estampa, mí despabilada mano derecha guardará en su tacto el aroma, la húmeda y la suavidad de tú piel tan franca.-

Ricordati di me















No sé que le ocurre a esta lluvia.
No hace otra cosa que recordarte,
recordarme...
lo que fuiste ,
lo que fuimos....
yo en tú vida
vos ...vos en mis sueños.-


Ella viste de invierno, él de primavera. Están en la fila de la caja del supermercado discutiendo. Parece que él confía en algo o en alguien (un negocio, un pariente, no sé). Pero ella esta en contra, desconfía e insistentemente intenta hacerle cambiar de resolución diciendo cosas horribles.

El chico que los acompaña viste un buzo polar con bermudas, sus ojos verdes son indudablemente herencia del hombre primavera, en cambio el pelo encrespado es genética invernal. Mientras ellos discuten y van pasándole a la cajera la mercadería que están por llevar, el chico medio invierno medio primavera aplasta bombones del exhibidor y me mira sin culpa. Lo mal que hace, no sabe aún que lo voy a delatar.-

Colchones de Otoño

El chico de mi barrio que vende tortas los domingos, regresaba con su hermana desde el pueblo. Él debe andar por los diez, ella tan solo unos pocos años más. Joaquín junta sus ventas para un viaje que nunca termino de saber de que se trata, algo de un certamen de judo.-

Hoy lo vi detenerse unos metros antes de donde comienza la tranquera de “Mon Ciel”, el chalet donde vivía Agustín, el escritor. Estaba parado sobre una gran parva de hojas amarillentas, ocres y secas, que desde temprano a la mañana había estado amontonando Don Santiago, el cuidador.-

Joaquín tenía una actitud incierta o pensativa. Aparentaba considerar la mejor manera de sumergirse y bucear por entre ellas pero demoraba su decisión las dudas que nacían de los ojos claros - un poco avergonzada, otro poco muerta de ganas- de la hermana, que por no atreverse soltaba sus miramientos, sujetando sus deseos.-

Mientras yo comenzaba a franquearlos, lo hizo. Se tiró de espalda soltando sonidos de alegría. Agitó al cielo las hojas amontonadas para que cayeran sobre él y quedar oculto bajo ellas. Todo parecía una pausada cámara lenta. No pude más que volver mi rostro y sonreírle.-

Asocié el instante con la mañana oscura de un par de días atrás, cuando rumbo a la estación de micros, se me antojo a mí el deseo frente a un montículo similar de hojas dejadas por los municipales, caminar sobre ellas y complacerme del murmullo al hacerlas crujir. Lo hice. Mi segundo paso sobre las hojas, piso algo extraño, algo rígido que salió disparado, asustado y que enloquecido me ladraba de puro susto no mas, a lo que yo de puro susto también le respondí vociferando gritos mudos de terror.

No solo a mí y a Joaquín nos gusta disfrutar de las hojas secas. Su perro experimenta navegar durante sus sueños la tibieza que le regalan estos colchones de otoño.-

Vanilla sky

Monet: Vanilla sky

Ha regresado el tiempo de las sequías. Que puedo asentar que no haya escrito ya, un monograma?, un tiempo?, aquel retraso.

No ha pasado nada, solo fuimos inundados por las palabras bajo un cielo color vainilla.-


Expectativa

Solo se percibe tú contorno tras la liberación de mariposas. Cuando el teléfono suene, brillaran nuevamente cada una de nuestras ilusiones. No existen dudas. 

Lectura


Aquí está derrumbándose la noche, mientras las palabras deambulan por las sábanas. Por todas partes se percibe el aroma a tinta sitiando episodios sin tiempos que conmueven los cimientos del corazón.-

Vidas pasadas

Nombre: Sofia Serrano
Nacimiento: Argentina
Has vivido 2394 semanas, 4 días, 3 horas y 8 minutos en esta vida.

Sobre tu vida anterior
No sé cómo te sientas al respecto Sofia, pero parece que tú fuiste mujer en tu última encarnación.
Tu signo zodiacal en esa vida era Tauro.
Muy probablemente pasaste los últimos momentos de tu vida en algún lugar cerca de Japón, aproximadamente en el año 1556.
El nombre por el que se te conoció en esa vida pudo haber sido algo como Tani o Taree.
Es posible que tu ocupación en esa vida fuera algo relacionado con grabador, artesano.
Talento natural para la psicología, sabías como usar las oportunidades. De sangre fría y calmado en cualquier situación.
Tu lección — desarrollar una actitud amable hacia las personas, adquirir el don del entendimiento y la compasión.