"Soy la mujer que piensa :algún día mis ojos encenderán luciérnagas"

Final de inventario


Siento incertidumbre de un inventario
que puede ser parte de una analogía.-
Un inventario que posiblemente mañana
puede transformase
en otras enumeraciones.-
Siento incertidumbre de permanecer
en la misma tierra
con raíces profundas.-
Incertidumbre que el cielo de la mañana
sea el mismo cielo permaneciendo por la tarde.-
Incertidumbre que las mañanas del invierno
repitan su temperaturas por las tardes de verano.-
Incertidumbre que los colores dejen de tentarse
por desteñirse junto al sol de primavera.-
Incertidumbre de las dudosas certezas
susurradas al oído
que comprometen las manos
entrelazadas con otras manos.-
Siento incertidumbre de la palabra santa,
de la palabra blasfema o no tan santa.-
Incertidumbre de una fe,
que no es mi fe,
ni mi religión,
sino la fe y la religión que otros
han impuesto como herencia.-
Incertidumbre de las soluciones propuestas
para el lado oscuro de la luna.-
Incertidumbre ante el mar que siempre
anhela devorarnos
sin pecar de ignorancia
por el desamor
que dejará al devolvernos destrozados.-
Incertidumbre de la perpetuidad sin principio
y de los principios sin finales.-
Siento incertidumbre de probar
los fuegos secretos
del alquimista Daniel Hornfisher
utilizados para disolver los cuerpos
mas resistentes.-
Entre tanta incertidumbre
Se renueva la certeza :
somos la entelequia,
lo ilusorio,
lo ficticio,
la “cosa” irreal
de cada una de las palabras escritas
por los otros.-
El hálito de ternura que reside
en el corazón humano,
se olvida fácilmente
ante la desolación del cuerpo
meritorio del repudio.-
Entre tanta incertidumbre
se renueva la certeza :
solo la estética de una esencia pura
restituye la vida.
La desolación me habita...
sé que la esencia nunca es pura,
ni en mí
ni en los otros.-

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