
Ella viste de invierno, él de primavera. Están en la fila de la caja del supermercado discutiendo. Parece que él confía en algo o en alguien (un negocio, un pariente, no sé). Pero ella esta en contra, desconfía e insistentemente intenta hacerle cambiar de resolución diciendo cosas horribles.
El chico que los acompaña viste un buzo polar con bermudas, sus ojos verdes son indudablemente herencia del hombre primavera, en cambio el pelo encrespado es genética invernal. Mientras ellos discuten y van pasándole a la cajera la mercadería que están por llevar, el chico medio invierno medio primavera aplasta bombones del exhibidor y me mira sin culpa. Lo mal que hace, no sabe aún que lo voy a delatar.-
2 comentarios:
Bien por este cortito relato. Finalmente la escritura es traición, delación.
Muy bueno el blog.
un saludo.
Muchas gracias Nestor por tú comentario.
Sofía
Publicar un comentario